5 de octubre de 2006

PUERTAS


Puertas que se abren, puertas que se cierran. Las puertas han sido mi inspiración, mi pasión y mi tormento desde que tengo uso de razón.

Las puertas son utilizadas como símbolo de sentimientos y acciones. Una puerta abierta nos muestra la amistad, la aceptación, la bienvenida. Un portazo representa el rechazo más absoluto.

Uno habla de puertas que se abren o se cierran en referencia a una nueva oportunidad laboral o al final de una relación.

Las puertas ocultan secretos. Aunque conozcamos de memoria lo que se encuentra detrás de una de ella, siempre existe la posibilidad de que al abrirla, quizás por centésima vez, la vida, el destino, nos depare una sorpresa. Agradable. Desesperante. Siempre una sorpresa.


Detrás de una puerta cerrada puede haber una pareja discutiendo. O haciendo el amor. O maltratándose.

Detrás de una puerta cerrada puede estarse planificando la tercera guerra mundial o descubriéndose la cura para el HIV.

Las puertas son elementos cotidianos que, muchas veces, nos resultan invisibles. Pero cuidado. Nuestro destino puede estar esperándonos detrás de una puerta.



(*) Fuente Imagen: http://grovicus.blogia.com/2005/diciembre.php

3 comentarios:

Abril dijo...

Sole: Hoy tuve la alegría de que un nuevo integrante haya entrado en mi casa: vos, me pasé por aquí y vi tus puertas abiertas ;), recorrí tu casita y me resultó confortable y acogedora. Me gusta cómo pensás, cómo creás. Te doy la bienvnida cuando gustes a mi espacio, y también voy a andar por aquí seguido. Un beso.

Abril dijo...

Hola! otra vez yo... Quería decirte que estuve toda la tarde (entre tiempo muerto y tiempo muerto de oficina) leyendo casi TODO tu blog. No sé por qué a veces la vida te cruza con ese tipo de personas que hacen que sientas que las conoces desde siempre. Eso me pasó, como si fueras una amiga de hace mucho... Siento tu alma melancólica tan parecida a mi alma que me asombra, Sole. Ojalá este sea un medio para plantar la semillita de una amistad... Te dejo un beso.

Rebeca dijo...

Hola, Soledad, perdóname si a veces tardo un poco en contestar. Me parece bien charlar. Paso volando por maquinitas del demonio necesario, pero nos podemos encontrar, es mi nombre y mi apellido. ¿te lo mando por mail?un beso