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4 de abril de 2012

Lo que me queda por vivir - Elvira Lindo

No sé cómo llegué a este libro. Vi la portada en una foto, pero no en la de una reseña. Leí de esta autora algunas columnas en un periódico español y seguramente esas lecturas junto con la visión de la foto me hicieron preguntarme… ¿por qué no? Y así cayó en mis manos y comencé a descubrir a Elvira Lindo como escritora de novelas (no ya como periodista).

Antonia (nombre que aparece una sola vez y a mitad del libro) es una mujer de treinta y tantos que nos va contando su vida saltando de una época a otra sin seguir la cronología sino los temas. Puede ir a lo largo de diez años en un par de páginas sólo por seguir un hecho o un sentimiento.

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28 de marzo de 2012

Todo cuanto amé - Siri Husvedt

Llegué a “Todo cuanto amé” amparada bajo el muy buen recuerdo de “Elegía para un americano”, novela con la cual conocí a Siri Husvedt y que logró que ella me gustara más que Paul Auster (su marido, con quien indefectiblemente se la compara).

Tenía este libro en mi lista de por leer desde hacía bastante tiempo. Por una cuestión u otra no había logrado hacerme con él, hasta que, con la excusa de las fiestas de fin de año, conseguí mi ejemplar y comencé a devorarlo ni bien el reloj dio las doce campanadas del 2012. Como primera lectura del nuevo año resultó un muy buen augurio para lecturas futuras.

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21 de marzo de 2012

La fórmula preferida del profesor - Yoko Ogawa

El profesor, la asistenta y su hijo. Una relación que recomienza cada día. La historia se desarrolla durante el año 1992 en una ciudad japonesa, donde las vidas de nuestros personajes se entrelazarán de manera extraña.

El profesor, un matemático brillante, con una gran carrera, sufre un accidente automovilístico que deteriora el funcionamiento de su memoria: recuerda todo lo ocurrido antes del accidente, pero sólo los últimos ochenta minutos del presente.

La asistenta, una mujer joven, madre soltera, que se gana la vida limpiando casas ajenas, cocinando para sus patrones y haciendo trámites para ellos.

El hijo de la asistenta es un pequeño de diez años, fanático del baseball. A lo largo del libro lo conoceremos como Root (raíz cuadrada en inglés), apodo que le pone el profesor el día que lo conoce, por la forma de su cabeza.

Cada mañana, la rutina se repite, el profesor pregunta a la asistenta: ¿qué día naciste? ¿Qué número calzas? Y a partir de las pacientes y repetidas respuestas, re comienza esta particular relación que finalizará –al menos para el profesor- cada noche.

Contada en primera persona, desde la perspectiva de la asistenta, se lee con facilidad y mucho placer, logrando enganchar al lector, quien terminará –seguramente- profundamente encariñado con estos tres entrañables personajes.

Si bien podríamos definir esta historia como simple si pasáramos por ella un poco por encima, al metemos en la narración –algo no muy difícil de hacer- nos encontraremos con temas que son imprescindibles en nuestra vida y que son tratados con pasión: la amistad, el respeto por el otro, la contención de nuestros semejantes en los malos momentos, y además algo de lo que realmente no tomamos consciencia a menos que esta ya no esté: la memoria y el buen funcionamiento de nuestra mente en general.

Gracias a la lectura conjunta que organizó Isi, pude descubrir a esta autora que pinta muy bien. Leí reseñas sobre sus otros librosque la elogian, por lo que seguramente repetiré.

¡¡Gracias Isi por organizarlo todo!!

Pueden leer las demás reseñas siguiendo los links:

Reseña de M.

Reseña de Korua-do

Reseña de Patricia

Reseña de Laky

Reseña de Raquel

Reseña de Deigar

Reseña de Carol

Reseña de Ana

Reseña de Lourdes

Reseña de Margari

Reseña de Carmen

Reseña de Montse

Reseña de Asun

Reseña de L.

Reseña de Loque

Reseña de Marina

Reseña de Lupa

Reseña de Little Emily

Reseña de Pablo

Reseña de Tatty

Reseña de Lammermoor

Reseña de Cartafol

Reseña de Soledad (esta que estás leyendo)

Reseña de Luisa

Reseña de Isi

16 de marzo de 2012

The Fantastic Flying Books of Mr. Morris Lessmore

Hace ya varias semanas vi este corto que me pareció maravilloso (aunque ahora no recuerdo donde lo ví, mil perdones a quien hizo que lo descubriera, ya me acordaré), y un par de días después recibió el premio oscar a mejor corto. Me pareció un buen augurio que un corto sobre libros se llevara este premio. ¡¡Que lo disfruten!!

9 de febrero de 2012

Retos y lecturas conjuntas

Dispuesta, una vez más, a leer un poco más que años anteriores y buscando excusas externas que me obliguen, me apunté a un reto literario y una lectura conjunta.




El “Reto 2012 A leerse el mundo”, lo organiza meribelgica. La idea es dar la vuelta al mundo durante el 2012, leyendo un libro por meridiano en los que se divide el mundo. Además del placer de la lectura, este reto es de lo más instructivo en lo que a geografía se refiere: más de uno descubriremos –y ubicaremos- lugares en el mapa de los que no teníamos ningún conocimiento. Todavía están a tiempo de inscribirse, así que para más info y anotarse dense una vuelta por http://www.meribelgica.com/reto2012/index.php y anímense.




La lectura conjunta –una especie de club de lectura- lo organiza Isi del blog From Isi. Dice la leyenda :) que luego del intercambio de varios comentarios en su blog, llegó a la conclusión de que muchos no habían –no habíamos- leído la obra “La fórmula preferida del profesor” de Yoko Ogawa, así que ¿por qué no hacerlo juntos? Si bien no participé en la gestación, me pareció que la historia era interesante y la idea de compartir el libro con personas que están en distintos lugares del mundo me entusiasmó muchísimo. Al final, cuando todos lo hayamos terminado (hacia finales de febrero) comenzarán las reseñas, que se publicarán en los blogs de los participantes –o en el de la propia Isi para aquellos que no lleven uno-. No estoy muy segura de que la inscripción en esta lectura conjunta esté cerrada, pásense por el blog y consulten con Isi –de paso no se pierdan sus post-.


Editado: Hay tiempo para inscribirse en la lectura conjunta hasta el 15 de febrero. Si están interesados, aquí el link: http://fromisiblog.articulo19.com/?p=7880

8 de febrero de 2012

El verano sin hombres - Siri Hustvedt

Mía sufre una crisis nerviosa –con internación en un hospital psiquiátrico incluida- luego de que Boris –su marido- decide hacer una “pausa” en su matrimonio de más de tres décadas. Una pausa con acento francés y senos abundantes (según la propia Mía).

Con el alta médica en la mano, nuestra protagonista no logra estar en su casa, esas paredes y sus cosas la lastiman demasiado, por lo que decide irse hacia Bonden, Minnesota, su pueblo de origen. Ahí no sólo están los recuerdos de su infancia, también la espera su madre (quien vive en una residencia para ancianos) y un trabajo dirigiendo un taller de poesía para adolescentes.

Mía alquila la casa de un profesor, quien con su familia emprenden un viaje durante el verano, cerca del asilo y de la biblioteca donde dictará las clases.

A lo largo de las más de doscientas páginas que componen este volumen, Mía sólo entablará relaciones profundas con las mujeres que van apareciendo en su entorno. Las compañeras de su madre, todas damas que superan los ochenta años y están llenas de anécdotas y, también, secretos. Lola, su vecina, casada con un hombre violento, con quien tiene dos hijos: Flora y el bebé Simon (muy pequeño como para poder entablar una relación más allá del gorjeo). Las siete adolescentes que conforman su nuevo grupo de alumnas, las cuales aprenderán más que la propia protagonista de este viaje literario.

Este es el tercer libro de Siri Hustvedt que leo y el que menos me ha entusiasmado. Incluso creo –estoy casi segura- que, si hubiera sido el primero, no habría llegado a leer ningún otro.

En “Elegía para un americano” y “Todo cuanto amé”, el protagonismo está en manos de los hombres. Las mujeres son musas o meras escenografías, pero siempre en segundo plano. En cambio aquí, los hombres brillan por su ausencia –aunque hay que reconocer que un hombre es el desencadenante de la acción-.

Sentí, durante la lectura, que los personajes principales femeninos no son el punto fuerte de nuestra autora. Para mi gusto, le faltó construcción a estos, estaban incompletos, con muchas partes en sus historias que no estaban definidas.

La historia tampoco fue, para mí, demasiado atractiva. Las dos anteriores fueron originales, esta me resultó una más de entre tantas.

Por suerte, tengo en mi memoria las dos obras que leí anteriormente, por lo que voy a reincidir con esta autora sin dudarlo. Al fin de cuentas, no siempre nos gustan todas las obras de un autor.

17 de enero de 2012

The Joy of Books

¿Qué hacen los libros en una librería cuando se cierran sus puertas? ¿Pasará lo mismo en mi biblioteca cuando apago la luz? ¡Qué bueno sería!

Se los dejo, disfruten...

30 de noviembre de 2011

Ana Karenina - León Tolstoi

Cada vez que decido comenzar a contar la historia detrás de Ana Karenina, mi mente no puede ir más allá de la escena del suicidio de Ana. Llegué a ese momento harta del personaje, no de la lectura, ni de la historia, sino de Ana Karenina concretamente. Estaba hastiada de sus humores, de sus crisis y desvaríos.

La mayoría de los que nos embarcamos en este texto conocemos el final de la heroína, y yo no veía la hora de que ese momento llegara para concentrarme en los otros personajes y sacar de en medio a esta mujer esclava de la histeria.

Y el momento llegó. Ana decide acabar con su vida y lo lleva a cabo. Y ya nada más importa. Ni la desgracia ni la felicidad de cualquiera de los demás personajes que pueden haberme atraído en las páginas precedentes y que ahora han dejado de interesarme.

La tristeza y desazón de la muerte de Ana son el corolario perfecto de una historia que nos muestra cómo la hipocresía y la falsedad de la sociedad, que tiene numerosas varas de acuerdo a quien haya que medir, nos lleva, tanto como individuos y como grupo a la más terrible ignominia.

(¿quieren saber si la recomiendo? Por supuesto. Nadie debería dejar de leer
a Tolstoi)

16 de noviembre de 2011

Comer, rezar, amar - Elizabeth Gilbert

No soy de los que leen libros de autoayuda. No es por prejuicio, simplemente que es un tipo de obra de la cual no he logrado nunca sacar algo en limpio. Pero aquí estoy, comentando este libro, luego de haberlo leído de cabo a rabo. Llegué a “Comer, rezar, amar” después de ver la película y enamorarme de Liz Gilbert. Ahora, al haber terminado de leerlo, puedo decir que no me enamoré de Liz Gilbert… sino de Julia Roberts haciendo de Liz (comentario al margen: amo a Julia Roberts. En esta película y en cualquier otra).

Otra cosa que rara vez me sucede es que me guste más la adaptación cinematográfica que el libro (la vez anterior me ocurrió con El Lector), pero aquí volvió a ocurrir (pero no creo que haya sido sólo la presencia de Roberts lo que logró este milagro, sino una adaptación de la obra que quitó todo aquello que me resultó, al leerlo, terriblemente pesado).

La narración de dos años en la vida de la periodista y escritora Elizabeth Gilbert (los más duros de su vida, según sus propias palabras en el libro), están narrados como en un diario íntimo. Las descripciones de los lugares que visita, las personas que conoce y las cosas que aprende se mezclan indiscriminadamente con sus sentimientos y, fundamentalmente, sus emociones.

Todo comienza cuando la vida de Liz Gilbert está de cabeza. Se siente fuera de lugar, frustrada y terriblemente triste. Metida en una vida que eligió sin pensarlo demasiado. Es una periodista y escritora exitosa en el plano laboral, pero cuya vida privada se desmorona a ojos vista.

Luego de dejar a su marido, pasar por un divorcio que la deja sin nada (literalmente) y terminar una relación posterior que la dejó más destrozada aún, decide emprender un viaje en el cual conocer el placer y descubrir la vida espiritual. Sus destinos son tres “I”: Italia, India e Indonesia. Comer como en Italia, rezar como en India y amar como en Indonesia (título completo del libro en castellano).

Y así es como Liz emprende su viaje, que pretende que dure un año completo, planificando estar cuatro meses en cada uno de estos países.

En Italia su personalidad extrovertida le permite relacionarse profundamente con numerosos habitantes de Roma, creando lazos que no se extinguirán cuando ella se vaya. Descubrirá el placer de la comida y no sentirá ninguna culpa (todo lo contrario) al devorar sin parar los platos más tradicionales de la península en cantidades industriales. Sus amigos le enseñarán el idioma, del que ella se enamora, y a disfrutar de las charlas y la buena comida en compañía de gente que la aprecia.

Luego de este festín de los sentidos –nunca mejor dicho-, llega el momento de la espiritualidad, de dejar de lado los placeres mundanos para zambullirse en el conocimiento del alma, buscando, fundamentalmente, cicatrizarla. Al llegar a India, Liz se hospeda en un Ashram, un lugar donde los fieles de todas las creencias van a meditar, a aprender a conocerse y a limpiar su alma para poder hacer frente al mundo. Cuatro largos meses pasa nuestra protagonista, sufriendo y luchando contra todo aquello que arrastra en su vida y de lo que no puede desprenderse. Aprende a ver en su interior, a mirarse con más detenimiento y sobre todo a perdonarse y quererse.

Y, tras ir de una punta a la otra, de los placeres absolutos al mayor ascetismo, decide ir a Bali. Un lugar donde ya ha estado hace unos años, y donde conoció a un gurú que le predijo que ella volvería a esta ciudad para enseñarle inglés y que, a cambio, él le enseñaría todo lo que sabía.

En Bali encuentra mucho más de lo que va a buscar. Se encuentra a sí misma, ese equilibrio que viene persiguiendo desde el principio del libro y que se le hace esquivo.

Me gustaron los pasajes en los que Gilbert cuenta sus experiencias directas con la gente y los lugares, describe los paisajes, cuenta sus experiencias y encontronazos con las diferentes culturas que va descubriendo a lo largo de los kilómetros. Incluso me divirtieron.

Se me hicieron muy pesados los tramos en los que descarga toda su perorata seudo religiosa. Aquí vale aclarar que soy agnóstica, por lo que mi comentario anterior no está relacionado con que me haya sentido atacada u ofendida en alguna creencia. Me agotó con su discurso de que ese descubrimiento espiritual que ella tuvo es el único camino hacia la felicidad. No me gustan los fundamentalistas (en ningún área).

23 de junio de 2011

Bolaño

"Y ella dijo: Álvaro Damián se pegó un balazo en la cabeza. Y yo dije: ¿y cómo ha podido Alvarito hacer semejante barbaridad? Y ella dijo: los negocios le iban muy mal, estaba arruinado, ya lo había perdido casi todo. Y yo dije: pero podía haberse venido al manicomio conmigo. Y mi hija se rió y dijo que las cosas no eran tan fáciles. Y cuando se marchó yo me puse a pensar en Álvaro Damián y en el Premio Laura Damián que se había acabado y en los locos de El Reposo en donde nadie tiene dónde reposar la cabeza y en el mes de abril, más que cruel desastroso, y entonces supe sin asomo de duda que todo iría de mal en peor."

Luego de leer este párrafo, "Los detectives salvajes" de Bolaño ha pasado al primer lugar en mi lista de libros por leer.

vía: Meta Incógnita

7 de junio de 2011

¿Dónde lees tú?

Paseando por los blogs que sigo en forma recurrente (los que pueden encontrar en la columna de la derecha), me encontré con varios post que hacían referencia a una iniciativa de la Fundación española "Germán Sánchez Ruipérez": ¿Dónde lees tú?

La idea es descubrir dónde leen los que leen, incluyendo aportes de los de a pie y también de escritores y otros artistas que nos cuentan donde los encuentran las letras, cuál es su lugar para leer.

Se puede participar de la iniciativa enviando textos o imágenes.

16 de mayo de 2011

La casa del silencio - Orhan Pamuk

La casa de Fatma se ha llenado de gente. Sus tres nietos han llegado a visitarla. Cada uno con sus razones particulares y personales, acuden a la casa de la abuela, buscando un momento de la historia, de la propia y del país en el que nacieron. Pasado, presente y futuro se entremezclan en los recuerdos, los pensamientos y los deseos.

Novela coral, donde cada personaje es reflejado a través de sus propias disquisiciones. El dialogo es escaso entre estos seres perdidos cada uno en su mundo, pero los monólogos internos nos van mostrando la historia familiar, los desencuentros políticos e ideológicos que fueron dándose a lo largo de los casi cien años que vivió nuestra matriarca.

La violencia de clase que intenta camuflarse detrás de ideologías diferentes, lleva a nuestros protagonistas a vivir situaciones que no podrían haber imaginado, ni nosotros viendo sus vidas desde fuera, y que harán que sus realidades tengan un violento giro.

Mi primer encuentro con Orhan Pamuk fue a través de su novela Nieve, la cual realmente me atrapó e hizo que tuviera muchísimos deseos de adentrarme en otra de sus obras. No tuve la misma suerte con La casa del silencio, ya que no logré relacionarme con sus personajes, ni sus ambientes.

Es una historia interesante que nos lleva a conocer algunos aspectos de la vida política de Turquía utilizando como excusa la vida diaria de una familia que se ha visto afectada a diario por los cambios históricos, pero a mí, no logró entusiasmarme.

26 de abril de 2011

Las horas - Michael Cunningham

“Las horas” se presenta como un libro sobre la vida de Virginia Woolf. Creo que esa descripción es una simplificación sobre el contenido de esta novela, tan apasionante como encantadora.

Virginia, mi adorada y admirada Virginia, es el eje central de esta historia, hacia quien se refieren el resto de los personajes distribuidos a lo largo de casi cien años. Es la columna que atraviesa y a la vez sostiene los personajes. Es la inspiración, el ideal a seguir aunque nos lleve al fondo del río con los bolsillos llenos de piedras y la cabeza atiborrada de voces extrañas.

La escritora inglesa Virginia Woolf vive en el campo –añorando sin pausa la ciudad de Londres -, junto a su marido Leonard Woolf, quien decidió poner en marcha este exilio interior buscando alguna cura para su esposa, quien es acosada por una profunda depresión, pero sobre todo por todo un séquito de seres que se han metido en su alma y no le permiten llevar adelante su pasión: la escritura.

Laura Brown es una profesional universitaria, con una formación que pocas mujeres de su época tienen. Corre la década del ´50 y Laura deja sus aspiraciones para cumplir con el rol social que le es asignado: esposa y madre.

Clarissa Vaughan vive en los ´90 en una aparente calma. En pareja con Sally desde hace más años de los que puede recordar, trabajo estable, una casa cómoda y moderna, y una hija adolescente que va dejando atrás las rebeldías, parece tener una vida perfecta. Pero como le ocurre a las mujeres de nuestra historia algo no está bien.

Virginia, Laura y Clarissa viven, en esta historia, una vida que no es la que desearon, una historia que no sólo no las completa sino que cada día que pasa las va vaciando de sueños y anhelos. Cada una intentará tomar las riendas de su vida y hará con ella lo que el cuerpo y la mente les permita. Cada una a su manera.

19 de abril de 2011

Una lectora nada común - Alan Bennett

El año pasado se me ocurrió, como herramienta para disminuir mi siempre creciente lista de libros por leer, llevar a cabo una serie de retos personales con distintas temáticas.

El primero, hecho en junio, tenía como tema obras en las cuales los libros fueran protagonistas. Así fue como leí: “El lector”, “La ladrona de libros”, “El librero de Kabul” y “Firmin”.

El reto del mes de agosto –ya que julio pasó sin pena ni gloria- tenía como guía para la elección a autores que no hubiera leído aún. Elegí a Le Clezio, Haddon, Cumming y Bennet, con sus obras “El africano”, “El incidente del perro a medianoche”, “Las horas” y “Una lectora nada común”. Este reto aún no lo he cumplido, se fue retrasando en parte por falta de tiempo y en parte porque Saramago metió la cola o mejor dicho su pluma, y produjo una pausa en mi programa de lecturas para meter dos de sus libros: “Ensayo sobre la lucidez” y “Caín”, la cual ya comente aquí, y la anterior aún sigue en el tintero.

Comencé este reto con “Una lectora nada común” del escritor inglés Alan Bennett. Ya había leído unas pocas frases del libro unos meses antes, pero en ese momento no me llamó demasiado la atención esta historia real (de la realeza), que toma un personaje real (de la vida) para contarnos una historia de ficción.

Pero esta vez, la segunda que hoy fue la vencida, me enganché con la historia a tal punto que la leí de una sentada. Para ser más exacta, de varias sentadas a lo largo del día, ya que lo comencé a la hora de la siesta y a la noche ya la había terminado. Responsables de estos son su extensión – ya que es una novela muy corta- y la prosa fresca y llevadera, que hace que a uno no le cueste avanzar, pero si cueste dejarla. Engancha y se deja leer con calma.

La reina Isabel I es dueña de –entre tantas otras cosas- un par de cachorros de los más traviesos y desobedientes. Una noche, persiguiéndolos para que entren, se encuentra –en pleno jardín de Buckingham- una camioneta toda destartalada que oficia de biblioteca ambulante. Ahí dentro, el bibliotecario y uno de sus empleados, metidos entre los libros, logran que se lleve un ejemplar –aunque es importante destacar que se lo lleva por simple corrección política y no por un interés verdadero por la lectura-.

Y aquí comienza la historia. ¿Qué pasa cuando una persona que tiene demasiadas obligaciones como para “perder” el tiempo leyendo se enamora de los libros y sus historias? ¿Qué ocurre cuando una persona demasiado ocupada en parecer interesante pero sin interesarse en nada comienza a interesarse por la letra impresa hasta tal punto de dejar de lado sus ocupaciones? ¿Qué ocurre cuando una persona comienza a escuchar realmente a sus interlocutores basándose en su interés por conocer nuevas lecturas? ¿Puede un libro, o un conjunto de lo más variopinto de ellos, cambiar la historia mundial?

27 de febrero de 2011

El librero de Kabul - Asne Seiesrstad

Asne Seiesrstad es una periodista noruega, que decide reflejar la vida de las mujeres en Kabul y para ello se integra en una, la de Sultan Khan, dueño de una librería en la capital. Seiesrstad no quiere escribir esta historia a partir de entrevistas, por eso esta decisión de pasar a formar parte de una familia de clase media, para ver desde dentro y en forma cotidiana cuales son las vivencias, sueños y miedos de sus protagonistas.

A partir de un narrador omnipresente pero sin nombrarse a sí misma, la autora nos va describiendo la vida de las mujeres afganas a través de lo que ocurre en el hogar del que forma parte momentáneamente.

La familia de Khan está formada, al inicio de la historia, por el librero, su esposa, sus hijos, sus hermanas y su madre.

Khan va contando su historia, sus peripecias como librero y amante de las letras en un país donde gobiernos y gobernantes deciden quiénes pueden acceder a los libros, cómo pueden hacerlo y fundamentalmente a qué libros, cuáles son los textos permitidos y cuáles pueden, incluso, llevar a la prisión y a la muerte.

Si bien este libro cuenta la vida de Sultán Khan, lo que más llama la atención es el tipo de vida que llevan las mujeres de su entorno, la falta de derechos y la opresión a la que estas se ven forzadas.

Luego de la publicación de este libro, el librero se sintió ofendido por lo escrito, acusó a la autora de mentirosa y decidió publicar su propia versión de los hechos. Este libro aún no ha sido publicado en castellano, y sólo se conocen algunos detalles por los medios, por lo que lo poco que sabemos es que Sultan Khan desmiente a Seiesrstad y cuenta lo felices que viven todas las mujeres a su alrededor.

Personalmente no creo que haya mentiras en ninguno de los dos libros. Son visiones diferentes de una misma realidad. Una occidental, de una mujer proveniente de un país donde mujeres y hombres son considerados iguales, que poseen –al menos para la ley- los mismos derechos y las mismas obligaciones. Otra de un hombre criado y formado en una cultura donde la mujer es un objeto, una pertenencia del hombre, quien decide cómo ella vive… y también cómo muere.

16 de diciembre de 2010

Jane Austen y Google


Hoy se cumplen 235 años del nacimiento de la escritora inglesa Jane Austen, compañera con sus obras de mi adolescencia. Sensatez y sentimiento, Orgullo y prejuicio, Mansfield Park, son algunos de sus textos que me hicieron reir, llorar y patalear, y las cuales vistas luego en adaptaciones para cine o televisión me llevaron de vuelta a esas épocas (y algunas, debo decirlo, me defraudaron tremendamente).


Esta entrada iba a ser sólo un recordatorio de la gran Jane, hasta que encontré en algunos blogs españoles el doodle de google (las adaptaciones del logo del buscador en función de algún hecho importante) y me pareció realmente hermoso. Pero resulta que Google Argentina no lo tiene. ¿Por qué será? ¿Considerarán que en este país no hay seguidores de Austen? ¿que en este país no la conocemos? ¿o simplemente son ellos los que no la conocen? No lo sé, pero este es un reclamo hacia Google Argentina: los campeonatos deportivos son recordados hasta el cansancio, pero lo que tiene que ver con literatura suele pasar totalmente desapercibido.


Les dejo las capturas de pantallas como prueba irrefutable de esto:





Google España






Google Argentina






11 de diciembre de 2010

Caín - José Saramago


Saramago vuelve con su ateísmo militante a contarnos una historia basada en la biblia. En este caso comienza describiendo que fue de la vida de Adán y Eva en sus últimos días en el jardín del Edén, con un Adán pusilánime y una Eva poco dispuesta a creer y obedecer a rajatabla a ese dios que decide caprichosamente qué hacer y qué deshacer.

Fiel heredero de las dudas de su madre, Caín se vuelve un crítico acérrimo del “creador”, alguien que no está dispuesto a tolerar berrinches de nadie, por muy dios que sea.
Luego de que sus ofrendas son despreciadas por el “señor”, mientras que las de su hermano son recibidas con agrado, Caín decide sacarlo del medio y volverse el único con capacidad de ofrecer algo en sacrificio. Luego del crimen dios aparece para reclamarle por su acción. Este es el momento en el que se da el primero de muchos debates que habrá a lo largo de la historia entre Caín y dios, donde –a pesar de lo que muchos podrían imaginar si no conocen a Saramago- no es siempre el supremo el que se quedará con la última palabra.

Como castigo por el asesinato de su hermano Abel –historia repetida hasta el cansancio, tanto en ámbitos religiosos como ateos-, dios decide que Caín deberá llevar una marca en su frente, vagar por el mundo y no podrá morir a manos de ningún hombre. Con semejante designio, nuestro héroe sale a recorrer una tierra desconocida, pero con la tranquilidad de quien confía en tener su vida asegurada.

Por alguno de esos caprichos de los que hablábamos antes, Caín tiene la capacidad –aunque no puede manejarla a su antojo- de transportarse en el tiempo, trasladándose indiscrimidamente del presente al futuro y de este al pasado, y vuelta a empezar en distintas direcciones. Así será testigo de muchas de las historias que la biblia cuenta, volviéndose un factor decisivo en la resolución de estas historias, la mayoría de ellas dramáticas.

No es novedad que Saramago es uno de mis escritores favoritos y a pesar de las críticas bastante desfavorables que se han hecho con respecto a esta obra, creo que tiene el mismo alto nivel de la mayoría de sus obras, aunque no creo que –para mi gusto- ninguna de las que me falta leer pueda llegar a tener la calidad literaria y de creatividad que tiene El evangelio según Jesucristo, uno de los libros que me llevaría a una isla desierta sin dudarlo.

No creo que Caín sea la obra ideal para acercarse por primera vez al escritor portugués. Aunque yo no lo haya hecho de este modo, lo ideal es –según mi humilde parecer- leerlo en orden cronológico para poder apreciar su evolución y poder entender algunos hechos o personajes que van re apareciendo en sus obras posteriores.

9 de noviembre de 2010

La ladrona de libros - Markus Zusak

En el reto personal de junio hubo dos libros ambientados durante la Segunda Guerra Mundial: “El lector” y “La ladrona de libros”.

Además de ser dos historias totalmente diferentes, con personajes que ni siquiera hubieran podido cruzarse en sus largas o cortas vidas, con una narración que se diferencia claramente, lo que realmente las diferencia para mi es que “La ladrona…” realmente me enamoró.

Su estructura permite seguirla y volverse parte de la realidad contada magistralmente por una narradora muy especial: la Muerte. Una narradora que sólo se limita a mirar lo que pasa, cumpliendo su tarea de llevar almas desde un lugar a otro, pero sin intervenir en los acontecimientos diarios.

Nuestra ladrona es Liesel, una pequeña que ha perdido a su padre –por ser comunista- y cuya madre está al borde de un colapso por la tristeza que esta situación le genera. Hundida en la más absoluta pobreza, la madre de Liesel decide dejarla a ella y a su pequeño hermano en una casa de acogida, con una madre y un padre que los cuidarán y por sobre todo podrán alimentarlos y darles cobijo.

El viaje hacia este hogar será un capítulo más del tristísimo destino familiar. El pequeño muere en brazos de su madre y es Liesel quien toma conciencia de esta muerte, frente a una madre casi inconsciente por el intenso cansancio.

El entierro del niño es realmente el origen de esta historia. Un libro. Pequeño. De tapas negras. Ilegible para Liesel ya que es analfabeta. Este libro, que cae del bolsillo de uno de los sepultureros, será el primero de una larga lista que nuestra protagonista robará.

La encuentro diario con sus padres adoptivos –principalmente con su padre, Hans-; con su vecino, que se convertirá en compañero de juegos, aventuras y delitos; con los clientes de su madre –a donde lleva y retira grandes bolsa con ropa, a veces sucia, a veces limpia- y con un judío escondido en su sótano relacionarán a nuestra protagonista con las letras.

Esta relación que muchos hemos establecido con pasión, le salvará la vida. Literalmente.

9 de agosto de 2010

Firmin - Sam Savage


Firmin es el típico ratón de biblioteca. Literalmente. Los que amamos los libros y el estudio sabemos lo que eso significa y el poco valor que se le da a esto en una sociedad que da más importancia a la imagen y a lo material que al desarrollo del intelecto. Mirados de reojo, como a un bicho raro, sintiéndose siempre como sapo de otro pozo.


Volvamos a nuestro protagonista, quien es despreciado por su familia y considerado un estorbo para la supervivencia del grupo. Firmin nació en una librería y tiene numerosos hermanos que siempre le ganan de mano a la hora de mamar, dejándole, en el mejor de los casos, los restos de la leche materna. Esta circunstancia hace que nuestro pequeño heroe siempre tenga hambre, y busque un alimento alternativo.


Su hogar está lleno de papel. Fino, grueso, a color o en blanco y negro, con ilustraciones o sólo texto: toneladas de papel que se vuelven -luego de acostumbrarse a su sabor y textura- en su alimento predilecto. Alimento del cuerpo hasta el día en que se da cuenta de que de tanto masticar palabras ellas se le han hecho familiares, han entrado en su organismo y ahora no sólo puede comer el papel para alimentar su cuerpo sino que también puede leerlos para alimentar su espíritu.


Firmin, de Sam Savage, es un libro maravilloso, conmovedor, que llena el espíritu de alegría y amor por los libros y las palabras.


Este pequeño personaje se vuelve grande a través de su capacidad, lo cual le va abriendo puertas que jamás -en su vida de roedor- podría haber imaginado. Los libros le permiten conocer personas imaginarias y, además, relacionarse con un escritor frustrado que será el mejor amigo y compañero que tendrá en su vida.


Escrito con delicadeza, sin golpes bajos ni estridencias, Savage nos invita a participar del mundo de Firmin, tan pequeño y grande a la vez como el mundo que cada uno de nosotros habita.

7 de agosto de 2010

Día del niño entre libros

Aprender cuáles fueron las distintas técnicas de escritura a lo largo de la historia, crear un libro, escribir con pluma sobre papiro, usar una antigua máquina de escribir, conocer y jugar con el sistema de imprenta manual son algunas de las muchas actividades que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires pondrá en marcha para festejar este domingo el día del niño.

Enmarcada dentro de los preparativos de Buenos Aires Capital Mundial del Libro 2011, esta actividad se realizará este domingo 8 de agosto desde las 11 horas en la Avenida 9 de julio.

Una excelente y novedosa manera de festejar el día del niño.