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28 de marzo de 2012

Todo cuanto amé - Siri Husvedt

Llegué a “Todo cuanto amé” amparada bajo el muy buen recuerdo de “Elegía para un americano”, novela con la cual conocí a Siri Husvedt y que logró que ella me gustara más que Paul Auster (su marido, con quien indefectiblemente se la compara).

Tenía este libro en mi lista de por leer desde hacía bastante tiempo. Por una cuestión u otra no había logrado hacerme con él, hasta que, con la excusa de las fiestas de fin de año, conseguí mi ejemplar y comencé a devorarlo ni bien el reloj dio las doce campanadas del 2012. Como primera lectura del nuevo año resultó un muy buen augurio para lecturas futuras.

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8 de febrero de 2012

El verano sin hombres - Siri Hustvedt

Mía sufre una crisis nerviosa –con internación en un hospital psiquiátrico incluida- luego de que Boris –su marido- decide hacer una “pausa” en su matrimonio de más de tres décadas. Una pausa con acento francés y senos abundantes (según la propia Mía).

Con el alta médica en la mano, nuestra protagonista no logra estar en su casa, esas paredes y sus cosas la lastiman demasiado, por lo que decide irse hacia Bonden, Minnesota, su pueblo de origen. Ahí no sólo están los recuerdos de su infancia, también la espera su madre (quien vive en una residencia para ancianos) y un trabajo dirigiendo un taller de poesía para adolescentes.

Mía alquila la casa de un profesor, quien con su familia emprenden un viaje durante el verano, cerca del asilo y de la biblioteca donde dictará las clases.

A lo largo de las más de doscientas páginas que componen este volumen, Mía sólo entablará relaciones profundas con las mujeres que van apareciendo en su entorno. Las compañeras de su madre, todas damas que superan los ochenta años y están llenas de anécdotas y, también, secretos. Lola, su vecina, casada con un hombre violento, con quien tiene dos hijos: Flora y el bebé Simon (muy pequeño como para poder entablar una relación más allá del gorjeo). Las siete adolescentes que conforman su nuevo grupo de alumnas, las cuales aprenderán más que la propia protagonista de este viaje literario.

Este es el tercer libro de Siri Hustvedt que leo y el que menos me ha entusiasmado. Incluso creo –estoy casi segura- que, si hubiera sido el primero, no habría llegado a leer ningún otro.

En “Elegía para un americano” y “Todo cuanto amé”, el protagonismo está en manos de los hombres. Las mujeres son musas o meras escenografías, pero siempre en segundo plano. En cambio aquí, los hombres brillan por su ausencia –aunque hay que reconocer que un hombre es el desencadenante de la acción-.

Sentí, durante la lectura, que los personajes principales femeninos no son el punto fuerte de nuestra autora. Para mi gusto, le faltó construcción a estos, estaban incompletos, con muchas partes en sus historias que no estaban definidas.

La historia tampoco fue, para mí, demasiado atractiva. Las dos anteriores fueron originales, esta me resultó una más de entre tantas.

Por suerte, tengo en mi memoria las dos obras que leí anteriormente, por lo que voy a reincidir con esta autora sin dudarlo. Al fin de cuentas, no siempre nos gustan todas las obras de un autor.

31 de mayo de 2009

Elegía para un americano – Siri Hustvedt



- Es como si yo estuviera buscando algo –dije-, pero no sé lo que es. Algo que me libere.
- De la depresión –dijo ella-. Y del sentimiento de culpa y de la melancolía en la que caes cuando el sol desaparece durante dias. Y de un padre que se niega a morir.


Cuando comencé a leer Elegía para un americano, tuve la sensación de estar leyendo otro libro de Paul Auster. Un hombre que vive en Brooklyn, un padre muerto, el descubrimiento de relaciones y sentimientos hasta ese momento desconocidas, son temas retratados una y otra vez en la obra de Auster. Pero a las pocas páginas esa sensación se diluye entre las palabras maravillosamente manejadas por Siri Hustvedt.

La profundidad en la descripción de los personajes, de sus sentimientos, sus emociones y por sobre todo sus miedos, la hacen una novela de alto contenido intimista. No es una descripción más de una persona y las cosas que le pasan, si no que Hustvedt hace sentir en carne propia a sus lectores lo que les ocurre a sus personajes. Personajes que, al final, uno puede pensar que están inspirados en su propia vida.

Erik es un médico psiquiatra, que regresa a su pueblo para ordenar los papeles de su padre que acaba de morir. Mientras su madre y su sobrina se mantienen en otro cuarto y hacen todo lo posible para no entrar al estudio, Erik y su hermana Inga encuentran entre los papeles de su padre un diario personal y una nota que los guiará para conocerlo en profundidad.

A través de las páginas del diario, que comenzó siendo niño, el padre va contando los días pasados en la granja de su familia, su adolescencia con sus dolores e incertidumbres, sus días en el campo de batalla de la Segunda Guerra Mundial y sus largas horas en la universidad, como alumno y como docente.

Paralelamente a esta lectura, vamos descubriendo la vida de Erik e Inga. Erik es médico psiquiatra y está divorciado. Vive en Brooklyn, en una casa que le permite alquilar una parte, mientras él vive en la otra ala. Las sesiones con sus pacientes son descriptas a través de los diálogos entre médico y enfermo y permiten inferir los complejos sentimientos de cada uno de los personajes que desfilan por ese consultorio.

Inga, por su parte, es una intelectual, viuda de un gran escritor y madre de Sonia, una adolescente que presenció el atentado a las Torres Gemelas y esa impresión afecta su vida cotidiana. Tratando de brillar por si misma y escapar a la sombra de su destacado marido, Inga escribe sus textos buscando poner distancia de su mayor referente.

La vida de esta familia, unida por el más entrañable de los afectos, se va enredando con otras vidas que la complementarán y la harán re pensarse.


Poeta, novelista y ensayista, Siri Hustvedt nació en Minessotta, Estados Unidos, de padres noruegos.

Entre sus obras se cuentan el libro de poesía Leer para ti, las novelas Elegía para un americano, El hechizo de Lily Dahl, Los ojos vendados, y todo cuanto amé, y los ensayos En lontananza, Los misterios del rectángulo, y Una súplica para Eros.

Es importante leer las entrevistas que los distintos medios le han hecho a lo largo de estos años. En ellas se descubre a una mujer sencilla en su vida y brillante en su inteligencia. Una mujer que puede equipararse con Inga, uno de sus personajes de Elegía para un americano: sensible, dulce, fuerte y a la vez tremendamente vulnerable. Y, por sobre todo, inteligente, muy inteligente.

Entrevista a Siri Hustvedt en el diario El País de España (aquí pueden descargar el primer capítulo de la novela).

Entrevista a Siri Hustvedt en el diario La Nación de Argentina

Columna sobre Siri Hustvedt en la Revista Electrónica Almiar


Foto: Jon Uriarte - El País

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