7 de agosto de 2010

Agosto

Teniendo en cuenta que julio fue un mes perdido para la lectura ya que no logré organizarme, y que junio fue bastante productivo (no lograba leer cuatro libros en un mes desde mis veinte años), creo que la idea del reto personal fue una buena estrategia. En agosto la característica que comparten los libros que elegí es que son autores que nunca he leído antes: Le Clezio, Haddon, Cumming y Bennet.

Si bien todos tienen más de un libro publicado, guiándome por sugerencias, temas e instinto, elegí los siguientes:

* de Le Clezio, "El africano"
* de Haddon, "El incidente del perro a medianoche"
* de Cummings, "Las horas"
(éste contrariando mi precepto de no leer un libro que ha sido adaptado al cine y que ya vi la película, ya me quejaba de esto en el comentario sobre “El lector”, pero como con “El gran Gatsby” tuve una buena experiencia, espero que está se parezca más a Fitzgerald que a Schlink)
*de Bennett, "Una lectora nada común"

Como siempre, ya les contaré que tal me va, espero esta vez poder ir reseñándolos a medida que los leo, ya que aún tengo pendientes dos de las de junio.

2 de agosto de 2010

El lector - Bernhard Schlink

Hanna es una mujer madura, con una belleza particular (“pero entonces no era torpe, sino flui¬da, graciosa, seductora; una seducción que no emanaba de los pechos, las piernas y las nalgas, sino que era una invitación a olvidar el mundo dentro del cuerpo”), cobradora de tranvía que oculta un secreto.

Michael tiene 15 años, vive con su familia, va al colegio y la gusta la lectura. Y oculta un secreto.

Una hepatitis debilita a Michael, se descompone en la calle y es Hanna quien lo ayuda y acompaña a su casa.

Así comienza una historia de amor, pasión, libros y mentiras que se prolongará a lo largo de décadas en una Alemania atravesada primero por el nazismo durante la Segunda Guerra Mundial y luego por el recuerdo de este, que no permite que sea olvidado. Los jóvenes reclaman a sus padres el papel que jugaron durante la contienda. Los adultos prefieren seguir adelante sin mirar el pasado ni su propio interior. No quieren dar explicaciones, ni a los otros ni a sí mismos.

La relación entre la mujer adulta y el adolescente está basada en el sexo y los libros, cuya lectura por parte del joven es requisito previo indispensable antes del encuentro erótico entre los personajes.

Pero un día, Hanna desaparece sin dejar rastro. Michael la espera, la busca, pero ella no regresará.

Los años pasan y el re encuentro es traumático: Michael es estudiante de derecho y presencia como tal uno de los juicios a personas que participaron en el régimen nazi. Hanna es una de ellas.

Luego de transcurridos varias jornadas del juicio, Michael descubre el secreto que tan celosamente y con tanto esfuerzo Hanna ha guardado a lo largo de su vida. Develarlo equivale a salvarla de la condena más dura, pero ella insiste en ocultarlo. Nuestro protagonista se debate entre hablar con el juez y contarle lo que ha descubierto o respetar el deseo de la mujer.

Con el paso de los años, un Michael ya adulto y con una vida hecha –y también deshecha, hay que decirlo- vuelve a leerle a su amor de la juventud, pero esta vez a la distancia.

Mi primer acercamiento a esta obra fue a través de la película dirigida por Stephen Daldry y protagonizada por Kate Winslet, David Kross y Ralph Fiennes. En ese momento me gustó el argumento, la manera de referirse a un hecho tan importante de la historia, los sentimientos y emociones que transmitían los personajes. Pero claro eran tres actores llevando adelante la vida de dos personajes.

La novela me gustó menos. Está bien escrita –no podría afirmar lo contrario-, la historia es la misma -fue respetada a rajatabla lo cual no es lo habitual-, pero quizás el hecho de haberla visto previamente representada en la pantalla grande, le haya quitado parte de la emoción y de la indiscutible tensión que tiene esta historia.

Por esto es que prefiero no leer una obra luego de haberla visto adaptada al cine (aunque hay honrosas excepciones, la mayor parte de las veces quedo defraudada). No sólo me resulta imposible imaginarme a los personajes –ya que tengo el rostro de quien lo interpretó clavado en las pupilas- sino que además no puedo dejar de comparar ambas expresiones y eso me dificulta entablar una relación profunda con el libro.

1 de agosto de 2010

Lecturas de julio: cero

El mes de julio no fue productivo en el tema lecturas como lo había previsto. Ni siquiera logré organizar un reto propio como el de junio. Entre el trabajo y las vacaciones de invierno con los niños en casa (me refiero a niños en plural ya que a pesar de tener sólo una hija mi casa se convierte en la casa del pueblo y tengo visitas por doquier, lo cual me alegra ya que en la casa de mi madre esto era así: siempre había muchos más de los que viviamos efectivamente en esa casa) el tiempo se volvió escaso.

Por otra parte ya están programadas dos de las reseñas del reto de junio: El lector y Firmin, las cuales saldrán una mañana y la siguiente el próximo lunes. Las otras dos (La ladrona de libros y El librero de Kabul) están en producción. Ya llegan, lo prometo.

Espero que estos meses que quedan del año me den un poco de respiro para poder volver a mis adoradas palabras. Las que leo y las que escribo.

4 de julio de 2010

Libros con libros

Con “El librero de Kabul” finaliza mi propio reto literario: leer cuatro libros cuyos protagonistas sean ellos mismos.

“El lector”, “Firmin”, “La ladrona de libros”. Todos hablan de los libros como salvadores, como el escape perfecto a guerras, tanto internas como externas. Cada uno de los protagonistas –humanos o animales- se encuentra cara a cara con la muerte, la propia, la ajena, alguna más amistosa que otra, y todos toman al libro como escudo para hacerle frente.


En cambio en “El librero…”, los libros son sólo salvación para un personaje, para el resto es sólo una condena a una vida que no desean y que en algunos casos llegan a odiar.

Pero para ninguno de nuestros personajes, los libros pasan con indiferencia por sus vidas, salvación o condena, para todos tienen un significado importante en su realidad.

18 de junio de 2010

José Saramago (1922-2010)

Sólo un pequeño paréntesis en esta pausa que me tomé con Tecleando, para lamentar profundamente la muerte del escritor portugués José Saramago.

Saramago se encuentra entre mis escritores favoritos luego de haber leído Las maletas del viajero, Ensayo sobre la ceguera, Todos los nombres y uno de los libros que sin lugar a dudas releere ya que es de esos escritos que adoré y está en mi lista de preferidos: El evangelio según Jesucristo.

Tenemos la suerte de que haya sido un autor prolífico y que tengamos muchas de sus palabras para deleitarnos aunque él ya no esté.

3 de junio de 2010

El extraño caso de Benjamin Button - F.S. Fitzgerald

Benjamin Button se volvió una celebridad por tener el rostro de Brad Pitt. No estoy segura de que Fitzgerald se lo imaginara de esa manera, pero tampoco creo que Robert Redford haya estado en su mente cuando nos describía a Gatsby (aunque entre nosotros, creo que no habrá un mejor Gatsby que Redford).

Dejando de lado el cine (y aquí recuerdo una entrada de lammermor sobre cine y literatura) volvamos al cuento. La ilusión de una joven pareja por la llegada del primer hijo se vuelve un drama victoriano cuando el hijo en cuestión nace con el cuerpo y la mente de un hombre de más de setenta años. A pesar de la negación de Button padre y de todos los artilugios a los que hecha mano, no logra que Benjamin tenga la apariencia ni la mentalidad de un recién nacido. Los osos de peluche lo aburren y el cigarrillo es su mejor compañía.

Aquí comienza una historia que en lugar de avanzar retrocede, una vida vivida al revés de lo que estamos acostumbrados, comenzando –oxímoron mediante- al final.

Con un final dramático, que deja –o al menos lo hizo conmigo-con una sensación de vacío aunque uno lo conoce desde la primera palabra, Fitzgerald le da una vuelta de tuerca a la vida cotidiana, a la vida de cada uno de los mortales, mostrándonos, de una manera fantástica e irreal, un nuevo punto de vista desde donde encarar la existencia.

2 de junio de 2010

PaperBlog

Nos invitaron a ser parte de PaperBlog, por lo que desde hoy también nos encuentran ahí.

1 de junio de 2010

junio

Comienza un nuevo mes y con él nuevas lecturas (aunque Bartleby...sigue acompañándome...¿será este un libro con maleficio, que no puede terminarse, que se niega a ser abandonado y que uno -como lector- "preferiría no hacerlo"?).

Al rescatar de un estante a Firmin -de Sam Savage- para al fin sacarlo de la lista de pendientes, se me ocurrió destinar este último mes de la primera mitad del año a libros que tienen a otros libros como protagonistas. Libros, bibliotecas y librerías como parte fundamental de la historia o como escenario de historias de vida.

Por el momento elegí para las lecturas de junio cuatro historias que están en mis estanterías: Firmin - Sam Savage, El Lector - Bernhard Schlink, La ladrona de libros - Markus Zusak y El librero de Kabul - Asne Seierstad.
Veremos cómo marcha.

27 de mayo de 2010

Seda - Alessandro Baricco

Herve Joncour tiene, aparentemente, su destino sellado: el ejército es su vida, para orgullo de su padre. Pero Badoliou está acostumbrado a torcer destinos y Joncour verá como los gusanos de seda serán la causa del gran vuelco de su vida. De toda su vida.

Badoliou es un empresario de la seda, quien llega a Lavallodid para instalar una hilandería, la cual no genera la confianza necesaria en las autoridades del pueblo. Hasta el día en que el empresario llega a la oficina del intendente con mucho dinero, y, como ya decía Napoleón Bonaparte hace muchos años, todo hombre tiene su precio.

A partir de ese momento los gusanos de seda y el Japón serán parte de la vida de JH, quien se dedicará a viajar clandestinamente al país oriental a traer de contrabando huevos de este tipo de gusano. Hari Kei será su vendedor, un hombre enigmático que posee entre otras “cosas” una joven esposa, extraña y silenciosa, dueña de ojos occidentales en un lugar donde Occidente no existe.

La vida de Joncour estará, a partir de su primer viaje al “fin del mundo”, dividida en dos: una tranquila y burguesa, con una esposa y una casa con jardín, y otra basada en la aventura, el peligro y la clandestinidad.

Con una narración sutil y exquisita, Baricco nos permite ser testigos de la vida de tres personas encerrados en una vida definida y determinada por otro, tres almas enjauladas, al igual que los pájaros exóticos que en algún momento son liberados, pero, a pesar de intentarlo, estas tres almas no logran escapar de sus cadenas.

Seda tiene múltiples interpretaciones, tantas como lectores, es de esas obras que no dejan indiferente a quien se acerca a ella. En muy pocas páginas despierta pasiones, provoca una infinita tristeza, enamora y genera odios.

Es un libro que recomiendo sin dudar, sabiendo que no todos llegarán al final con placer y que más de uno me recriminará la sugerencia, pero también sé que aquellos que logren encontrase con el alma de estos personajes, podrán colocar a Seda en el estante de sus libros favoritos.

8 de mayo de 2010

Por la web

Por qué todos quieren ser Lorri Moore, semblanza de la escritora norteamericana en Crítica.

En Mirando las Musarañas, un muy buen capítulo del prograna La vida según Galeano, hablando de mujeres.

Pacho O´Donnell habla de sus cuentos y del proceso de escritura en ADN.

Literatura árabe sub 40 en Ñ.

También en Ñ, homenaje a Tomás Eloy Martínez.

30 de abril de 2010

Seda - Alessandro Baricco (empezando)

Son numerosas las cosas que hacen que me decida por un libro o por otro a la hora de sentarme a leer. En estos momentos tengo unos diez libros esperándome, y tengo varios dias en los que -por no tener la cabeza puesta en su justo lugar- no me decido por uno ni por otro. Pero hoy ocurrió algo que me hizo decidir: una entrevista radial a Alessandro Baricco hizo que tomara de esa pila Seda.

Numerosos comentarios lo hicieron llegar a mi lista de por leer, hoy lo tengo entre manos para comenzar a conocernos.

28 de abril de 2010

Bartleby y compañía - Enrique Vila-Matas (una aproximación)

Alguno de ustedes se preguntará por que mientras publico comentarios de distintos libros, la foto de Estoy leyendo... sigue estática. Bartleby y compañía es un libro que me acompaña hace meses, y es cierto que lo estoy leyendo. Pero de una manera más que pausada. Lo tomo, lo dejo y vuelvo a él en un mejor momento.

No creo que sea de los libros que se abandonan, y seguramente habrá lectores que habrán acabado con él de una sentada, pero no es mi caso. Me estoy relacionando con él en forma lenta, como se desarrollan las verdaderas amistades y creo que Vila-Matas pasará a ocupar un lugar preciado en mis anaqueles.

27 de abril de 2010

El baile - Irene Nemirowsky


En los comentarios de los libros leídos en 2009, me quedó en el tintero lo que me sucedió cuando leí “El baile”. Luego de escuchar y leer numerosas críticas y comentarios sobre la obra de Irene Nemirowsky, decidí aventurarme en sus confines. “Suite francesa” me resultaba demasiado larga para el escaso tiempo del que disponía para leer, pero no quería seguir postergando mi encuentro con esta escritora.

“El baile” tiene el tamaño físico justo para un tiempo escaso. Más que novela parece un cuento, Nemirowsky tiene la capacidad de contarnos en muy pocas páginas la vida entera de una familia, los sentimientos de una niña casi adolescente (en quien vemos reflejada a la propia escritora y su difícil y distante relación con su propia madre), y las actitudes y comportamientos de toda una sociedad.

Los Kampf, una familia clase baja que mejora ostensiblemente su situación económica gracias a los negocios del padre, han conseguido todo lo que el dinero puede comprar pero no lo que más ansían: el reconocimiento de la alta sociedad francesa. Dispuestos a todo por conseguirlo organizan un baile para más de doscientas personas, al que han invitado a lo más rancio de Paris. Pero en esa lista de invitados no está Antoinette, la hija adolescente de los Kampf, quien ha recibido de parte de su madre la peor afrenta: no participará de la fiesta.

"¡Pero bueno! asistir al baile esta chiquilla, esta mocosa, ¡habrase visto!... Espera y verás cómo hago que se te pasen todos esos delirios de grandeza, niña... ¡Ah!, y encima crees que vas a presentarte "en sociedad" el año que viene. ¿Quién te ha metido esas ideas en la cabeza? ¡Que sepas, niña, que apenas he empezado a vivir yo, ¿me oyes?, yo, y que no tengo intención de preocuparme tan pronto por una hija casadera... No sé por qué no te doy un buen tirón de orejas para quitarte esas ideas..."

El orgullo herido y los sueños de la “presentación en sociedad” destrozados, resultan una combinación explosiva, que, unidos a su vez a un gesto impulsivo provocarán un final dramático y revelador de lo que une realmente a esta familia.

Y queda flotando en el aire la pregunta…¿hasta dónde puede llegar el dolor de un niño por la indiferencia de sus padres?

22 de abril de 2010

Feria del Libro Buenos Aires 2010


Bajo el lema "Festejar con libros 200 años de historia" (en conmemoración del Bicentenario nacional) se inaugura hoy la 36ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.


Con un largo listado de autores nacionales (Marcos Aguinis, María Teresa Andruetto, Vicente Battista y Juan Saturian entre muchísimos otros) e internacionales ( Almudena Grande, Alessandro Baricco, Enrique Vila-Matas, Fernando Vallejos y el best seller John Katzenbach, entre otros), nos espera como cada año para disfruitar juntos de la triada de la literatura: libro -escritor - lector.


Planos, horarios de la feria y de las actividades en la web de la Fundación El Libro

21 de abril de 2010

84, Charing Cross Road - Helene Hanff


El 9 de abril de 1997 murió la escritora norteamericana Helene Hanff, y qué mejor homenaje en un nuevo aniversario que la lectura de su obra emblemática: 84, Charing CrossRoad.
Helene Haff se desarrolló, fundamentalmente, como escritora de guiones para series televisivas, aunque su sueño desde niña fue escribir obras de teatro. Si bien estas obras recibieron muy buenas consideraciones por parte de críticos conocidos, nunca encontró quién quisiera producirlas.

Para sobrevivir, comenzó a escribir guiones para series de televisión que le permitían alquilar un espacio pequeño donde mal vivir y comprar los libros antiguos que tanto la apasionaban. En la búsqueda de ejemplares usados y en buenas condiciones, es que se encuentra con un anuncio de la librería londinense Marks & Co., y con un primer pedido comienza el intercambio epistolar que durará veinte años (la primera carta fue enviada por Helene Haff el 5 de octubre de 1949 y la última fue despachada desde la librería el 8 de enero de 1969).

A lo largo de estos veinte años que duró la relación epistolar fue forjándose una amistad, que no logrará nunca superar esta etapa ya que diferentes circunstancias harán que Helene no pueda cumplir su sueño de viajar a Londres (entre ellas, el gasto de todos sus ahorros en el arreglo de sus dientes).

Como dije más arriba, este intercambio comenzó en 1949, en plena etapa de posguerra, con Londres –y toda en Europa- viviendo bajo un régimen de racionamiento. HH, enterada de esta situación, decide enviarles algún tipo de provisiones, y esto permitirá que la correspondencia integre a otros miembros de la librería y a la familia de Frank Dosel, su principal interlocutor.


84, Charing Cross Road, es una novela epistolar, corta, de esas que no generan en su lector medias tintas: o se ama y pasa a ser un libro de cabecera o resulta un desperdicio de tiempo. Tengo la suerte de pertenecer al primer grupo, aunque en sus primeras páginas me acerqué peligrosamente al segundo.

La descripción que hacen en sus cartas los interlocutores de los sentimientos que les despiertan cada ejemplar me hicieron verme reflejada. Hay muchos lectores –ni hablar de los que no lo son- que no pueden comprender lo que algunos libros como objeto despiertan en algunos de nosotros. Mucha gente no comprende que uno entre en éxtasis al ingresar a una biblioteca, que pueda describir el olor de los libros, su textura, que se los tome y acaricie como si de un ser vivo se tratara.

“Casi temo tocar esas páginas de tacto tan suave que semejan de pergamino y de un fuerte color crema. Acostum­brada al blanco apagado y a las cubiertas de cartón rígido de los libros americanos, jamás supuse que un libro así pudiera proporcionar un placer tan gozoso al sentido del tacto.”

HH comparte conmigo y con muchos de ustedes esta pasión por el libro como objeto, y lo demuestra en cada una de sus cartas.

20 de abril de 2010

Yo leo en el bar

Vía el blog de TyT, me entero de una excelente iniciativa del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires: Bibliotecas en los Bares. Para mí, que soy de las que cargan con ejemplares de un lado para otro y los bares son uno de mis lugares favoritos para sentarme a leer, esta es una noticia que alegra el día.

En el marco del proyecto "Yo leo en el bar", van a instalarse bibliotecas con la colección completa de las obras de Jorge Luis Borges, en quince bares notables de la Ciudad de Buenos Aires.

Los clientes que lleguen a estos bares, podrán pasar un rato acogedor con alguna de las siguientes obras: El Aleph, Cónicas de Bustos Domecq (escrita a cuatro manos con Adolfo Bioy Casares), Fervor de Buenos Aires, El libro de Arena y El libro de los seres imaginarios.

Los bares en los que estarán las bibliotecas, son un grupo de quince bares que han sido designados Bares Notables de la Ciudad de Buenos Aires y en los cuales, además de encontrar a Borges encontraran parte de la historia de la ciudad:
Café Tortoni (Av. De Mayo 825)
El Gato Negro (Av. Corrientes 1669)
El Progreso (Av. Montes de Oca 1700)
Mar Azul (Tucumán 1700)
Confitería Saint Moritz (Esmeralda 894)
Margot (Boedo 857)
36 Billares (Av. De Mayo 1048)
Bar Hotel Castelar (Av. de Mayo, 1152)
Barobar (Tres Sargentos 415)
La Giralda (Av. Corrientes 1453)
Los Laureles (Av. Iriarte 2290)
La Poesía (Chile 502)
Iberia (Av. de Mayo 1196)
El Federal (Carlos Calvo 395 / 99)
El Querandí (Perú 302)

18 de abril de 2010

Por la web



leerestademoda.com es una más de las tantas webs que hablan de libros. En honor a la verdad, no puedo hacer una crítica de la misma ya que no leí ninguno de sus comentarios, pero si me gustó mucho este video que publicaron y por eso lo comparto con ustedes.

17 de abril de 2010

El invierno en Lisboa - Antonio Muñoz Molina

Luego de varios meses, más de los deseables - al menos para mí- regreso a este espacio. Las lecturas han sido esquivas y los escritos aún más. El verano no es mi estación, sólo logra agotarme y obnubilar mis neuronas, sumiéndolas en una nebulosa que sólo el frío logra disipar.
La escasa disminución de la temperatura por este hemisferio me permitió hojear el primer libro que leo de Antonio Muñoz Molina. “El invierno en Lisboa” esperaba en mi estantería desde hacía muchos años. Muchísimos. La marca que pongo a cada libro que adquiero –por haberlo comprado o porque me lo han regalado- dice que este ejemplar llegó a mis manos en 1994. Son varios los libros que me esperan de este autor español, pero un homenaje a la novela negra y el jazz son dos elementos a los que no logro resistirme.


Si me atengo a la contratapa, puedo decir que “Santiago Biralbo, músico de jazz, y Lucrecia viven una tormentosa historia de amor, interrumpida a veces por los altibajos de su propia pasión. (…) San Sebastián y Lisboa –evocada por una canción de Biralbo- son los testigos de esta historia, que se verá aderezada por una intriga en la que un cuadro de Cézanne tendrá un papel decisivo…”.

Si me voy a mi interior a buscar lo que me ha dejado es mucho más lo que puedo contar. Los escenarios son maravillosos, y Muñoz Molina los describe con una maestría que nos permite viajar hacia ellos y volvernos parte de cada uno de esos lugares. Nunca estuve físicamente en Lisboa, pero puedo decir que recorrí sus calles de la mano de Santiago Biralbo, que busqué a Lucrecia a su lado, y que sufrí sus pérdidas, sus miedos y su rebelión interna junto a él. Pero no sólo en Lisboa. También compartimos momentos en San Sebastián, en el Lady Bird, buscando la mirada de la mujer de turno a través del humo de los cigarrillos. La ciudad de Lisboa es otro de los personajes de esta novela, es el deseo, la ilusión de una nueva vida y el miedo a la muerte.


Con un manejo del lenguaje irresistible, y multipremiada "El invierno en Lisboa" es, como dije un par de líneas más arriba, mi primer encuentro con Muñoz Molina, pero estoy segura de que no será el último.