9 de noviembre de 2010

La ladrona de libros - Markus Zusak

En el reto personal de junio hubo dos libros ambientados durante la Segunda Guerra Mundial: “El lector” y “La ladrona de libros”.

Además de ser dos historias totalmente diferentes, con personajes que ni siquiera hubieran podido cruzarse en sus largas o cortas vidas, con una narración que se diferencia claramente, lo que realmente las diferencia para mi es que “La ladrona…” realmente me enamoró.

Su estructura permite seguirla y volverse parte de la realidad contada magistralmente por una narradora muy especial: la Muerte. Una narradora que sólo se limita a mirar lo que pasa, cumpliendo su tarea de llevar almas desde un lugar a otro, pero sin intervenir en los acontecimientos diarios.

Nuestra ladrona es Liesel, una pequeña que ha perdido a su padre –por ser comunista- y cuya madre está al borde de un colapso por la tristeza que esta situación le genera. Hundida en la más absoluta pobreza, la madre de Liesel decide dejarla a ella y a su pequeño hermano en una casa de acogida, con una madre y un padre que los cuidarán y por sobre todo podrán alimentarlos y darles cobijo.

El viaje hacia este hogar será un capítulo más del tristísimo destino familiar. El pequeño muere en brazos de su madre y es Liesel quien toma conciencia de esta muerte, frente a una madre casi inconsciente por el intenso cansancio.

El entierro del niño es realmente el origen de esta historia. Un libro. Pequeño. De tapas negras. Ilegible para Liesel ya que es analfabeta. Este libro, que cae del bolsillo de uno de los sepultureros, será el primero de una larga lista que nuestra protagonista robará.

La encuentro diario con sus padres adoptivos –principalmente con su padre, Hans-; con su vecino, que se convertirá en compañero de juegos, aventuras y delitos; con los clientes de su madre –a donde lleva y retira grandes bolsa con ropa, a veces sucia, a veces limpia- y con un judío escondido en su sótano relacionarán a nuestra protagonista con las letras.

Esta relación que muchos hemos establecido con pasión, le salvará la vida. Literalmente.

7 de octubre de 2010

Mario Vargas Llosa, Nobel de Literatura 2010

Desde hoy, a la larga lista de premios recibidos por el escritor peruano Mario Vargas Llosa hay que sumarle el que es considerado el máximo galardón: el Premio Nobel de Literatura.

Esta distinción, lo suma a la lista de Nóbeles de literatura latinoamericanos que inauguró Gabriela Mistral en 1945, y que se completa con el guatemalteco Miguel Ángel Asturias, en 1967; Pablo Neruda -Chile- 1971; el colombiano Gabriel García Márquez, en 1982 y el mexicano Octavio Paz en 1990.



Eterno candidato al Nobel, el escritor recibió a lo largo de su carrera los más prestigiosos premios literarios, entre ellos el Leopoldo Alas; Biblioteca Breve de Seix Barral y el Principe de Asturias de las Letras.

Oriundo de la ciudad de Arequipa, estudio letras y derecho en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en Lima. Vargas Llosa se nutrió de su propia vida y de la vida diaria del Perú para sus obras, y como "para muestra basta un botón", su relación sentimental y casamiento a los 18 años con su tía política Julia Urquidi, es el origen de su obra "La tía Julia y el escribidor".

La lista de sus obras incluye novelas (La casa verde, Conversación en la catedral, La fiesta del chivo, La ciudad y los perros, y un largo etcétera), cuentos, memorias, ensayos y obras de teatro (entre ellas la maravillosa La señorita de Tacna, que ha fue, y sigue siendo, representada en todo el mundo).

5 de octubre de 2010

Palpitando el Nobel de Literatura

El próximo jueves (7 de octubre para ser más exactos), será anunciado el premio Nobel de Literatura 2010.

Siguiendo las noticias que circulan por la red son numerosos los candidatos, incluso las casas de apuestas están al rojo vivo, tomando el dinero de los apostadores que creen estar seguros de quién será el o la galardonado/a de este año.

Parece ser que el género literario estaría un poco más definido: la poesía encabeza todos los listados de supuestos. Por ejemplo, la casa británica de apuestas Ladbrokes tiene en primer lugar al poeta y escritor sueco Tomas Transtromer (de cuya existencia acabo de enterarme, disculpen mi ignorancia), seguido por otros tres poetas: el polaco Adam Zagajewski, el surcoreano Ko Un y el sirio Adonis.

Lo que pareciera que no va a modificarse tampoco este año, es el sentimiento antiestadounidense que parece teñir las decisiones de la academia los últimos años. El último Nobel de Literatura que recibió un escritor de ese país fue a manos de la excelente escritora Toni Morrison.

Lo único seguro en este premio es que el próximo jueves conoceremos al ganador de este año. Quizás, como lo han hecho en los últimos años, los académicos noruegos nos den una sorpresa, rescatando de la oscuridad a un autor desconocido en gran parte del mundo, y hagan que sus títulos vuelvan a las librerías y podamos encontrarnos con sus palabras.

4 de octubre de 2010

Silvina Bullrich


El 4 de octubre de 1915 nació en Buenos Aires Silvina Bullrich (murió 75 años después en Ginebra, la misma ciudad donde decidió hacerlo Jorge Luis Borges). Integrante de una de las familias más importantes de la época, Silvina creció en un ambiente privilegiado, tanto en lo económico como en lo intelectual.

Su abuelo le abrió su biblioteca sin ningún tipo de limitaciones, lo cual le permitió acercarse a grandes obras clásicas. Por otra parte, sus conocimientos del idioma francés (pulido en los numerosos viajes a Paris que realizó junto a su madre y sus hermanas), le posibilitó hacer suya la literatura francesa, acercándose a grandes autores como Zola, Balzac y Flaubert en su idioma original.

Dentro de su prolífica obra, encontramos trabajos de diferentes géneros. Poesía, novela, ensayo, biografías. Traducciones, obras de teatro. Crítica literaria. Ninguno de estos géneros le fue esquivo. Bullrich tuvo, para placer de sus lectores,una gran relación con las palabras.

Si tengo que recomendar una de sus obras, no dudo en que esta sea "Los monstruos sagrados", última parte de la trilogía que completan "Los Burgueses" y "Los salvadores de la patria".

23 de agosto de 2010

Rodolfo Fogwill (1941-2010)


El sábado falleció el escritor argentino Rodolfo Fogwill. Irreverente y provocador. No leí aún ninguno de sus libros, aunque tengo varios en mi lista interminable. En mi caso, es de esos autores que uno va posponiendo porque lo tiene a la vuelta de la esquina, porque siempre habrá tiempo para leerlo.

Ahora sólo me queda acercarme a él como uno más de los autores que ya finalizaron su obra, aunque no por decisión propia, sino por los avatares de la muerte.

Por los comentarios sé que es un escritor que uno ama u odia, no tiene puntos intermedios. Y como buena adoradora de escritores malditos, segurament
e estaré en el primer grupo, aunque ya no podré soñar con cruzármelo en alguna Feria del Libro, o presentación, o charla.

Es una pena que otro artista de su estatura nos abandone. Los últimos años han estado colmados de grandes pérdidas.

11 de agosto de 2010

Por la web

Vía El mal pensante descubro una web bastante interesante: The Book Seer, una página que, a partir de los libros leídos, te recomienda nuevas lecturas.

Íntegramente en inglés hace dos listados de recomendaciones: una de Amazon y otra de la propia web. Yo pedí que me recomendaran, entre otros, a partir de "Firmin". Varios de los libros ya los conocía, pero hubo algunos de autores totalmente desconocidos para mí. Quizás sea una buena herramienta para seguir haciendo descubrimientos literarios.

Una sola cosa me desconcertó, pero quizás ustedes puedan ayudarme: la recomendación de la web fue "El perfume" de Patrick Süskind. Realmente no encuentro la relación...¿alguna idea?

9 de agosto de 2010

Firmin - Sam Savage


Firmin es el típico ratón de biblioteca. Literalmente. Los que amamos los libros y el estudio sabemos lo que eso significa y el poco valor que se le da a esto en una sociedad que da más importancia a la imagen y a lo material que al desarrollo del intelecto. Mirados de reojo, como a un bicho raro, sintiéndose siempre como sapo de otro pozo.


Volvamos a nuestro protagonista, quien es despreciado por su familia y considerado un estorbo para la supervivencia del grupo. Firmin nació en una librería y tiene numerosos hermanos que siempre le ganan de mano a la hora de mamar, dejándole, en el mejor de los casos, los restos de la leche materna. Esta circunstancia hace que nuestro pequeño heroe siempre tenga hambre, y busque un alimento alternativo.


Su hogar está lleno de papel. Fino, grueso, a color o en blanco y negro, con ilustraciones o sólo texto: toneladas de papel que se vuelven -luego de acostumbrarse a su sabor y textura- en su alimento predilecto. Alimento del cuerpo hasta el día en que se da cuenta de que de tanto masticar palabras ellas se le han hecho familiares, han entrado en su organismo y ahora no sólo puede comer el papel para alimentar su cuerpo sino que también puede leerlos para alimentar su espíritu.


Firmin, de Sam Savage, es un libro maravilloso, conmovedor, que llena el espíritu de alegría y amor por los libros y las palabras.


Este pequeño personaje se vuelve grande a través de su capacidad, lo cual le va abriendo puertas que jamás -en su vida de roedor- podría haber imaginado. Los libros le permiten conocer personas imaginarias y, además, relacionarse con un escritor frustrado que será el mejor amigo y compañero que tendrá en su vida.


Escrito con delicadeza, sin golpes bajos ni estridencias, Savage nos invita a participar del mundo de Firmin, tan pequeño y grande a la vez como el mundo que cada uno de nosotros habita.

7 de agosto de 2010

Día del niño entre libros

Aprender cuáles fueron las distintas técnicas de escritura a lo largo de la historia, crear un libro, escribir con pluma sobre papiro, usar una antigua máquina de escribir, conocer y jugar con el sistema de imprenta manual son algunas de las muchas actividades que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires pondrá en marcha para festejar este domingo el día del niño.

Enmarcada dentro de los preparativos de Buenos Aires Capital Mundial del Libro 2011, esta actividad se realizará este domingo 8 de agosto desde las 11 horas en la Avenida 9 de julio.

Una excelente y novedosa manera de festejar el día del niño.


Agosto

Teniendo en cuenta que julio fue un mes perdido para la lectura ya que no logré organizarme, y que junio fue bastante productivo (no lograba leer cuatro libros en un mes desde mis veinte años), creo que la idea del reto personal fue una buena estrategia. En agosto la característica que comparten los libros que elegí es que son autores que nunca he leído antes: Le Clezio, Haddon, Cumming y Bennet.

Si bien todos tienen más de un libro publicado, guiándome por sugerencias, temas e instinto, elegí los siguientes:

* de Le Clezio, "El africano"
* de Haddon, "El incidente del perro a medianoche"
* de Cummings, "Las horas"
(éste contrariando mi precepto de no leer un libro que ha sido adaptado al cine y que ya vi la película, ya me quejaba de esto en el comentario sobre “El lector”, pero como con “El gran Gatsby” tuve una buena experiencia, espero que está se parezca más a Fitzgerald que a Schlink)
*de Bennett, "Una lectora nada común"

Como siempre, ya les contaré que tal me va, espero esta vez poder ir reseñándolos a medida que los leo, ya que aún tengo pendientes dos de las de junio.

2 de agosto de 2010

El lector - Bernhard Schlink

Hanna es una mujer madura, con una belleza particular (“pero entonces no era torpe, sino flui¬da, graciosa, seductora; una seducción que no emanaba de los pechos, las piernas y las nalgas, sino que era una invitación a olvidar el mundo dentro del cuerpo”), cobradora de tranvía que oculta un secreto.

Michael tiene 15 años, vive con su familia, va al colegio y la gusta la lectura. Y oculta un secreto.

Una hepatitis debilita a Michael, se descompone en la calle y es Hanna quien lo ayuda y acompaña a su casa.

Así comienza una historia de amor, pasión, libros y mentiras que se prolongará a lo largo de décadas en una Alemania atravesada primero por el nazismo durante la Segunda Guerra Mundial y luego por el recuerdo de este, que no permite que sea olvidado. Los jóvenes reclaman a sus padres el papel que jugaron durante la contienda. Los adultos prefieren seguir adelante sin mirar el pasado ni su propio interior. No quieren dar explicaciones, ni a los otros ni a sí mismos.

La relación entre la mujer adulta y el adolescente está basada en el sexo y los libros, cuya lectura por parte del joven es requisito previo indispensable antes del encuentro erótico entre los personajes.

Pero un día, Hanna desaparece sin dejar rastro. Michael la espera, la busca, pero ella no regresará.

Los años pasan y el re encuentro es traumático: Michael es estudiante de derecho y presencia como tal uno de los juicios a personas que participaron en el régimen nazi. Hanna es una de ellas.

Luego de transcurridos varias jornadas del juicio, Michael descubre el secreto que tan celosamente y con tanto esfuerzo Hanna ha guardado a lo largo de su vida. Develarlo equivale a salvarla de la condena más dura, pero ella insiste en ocultarlo. Nuestro protagonista se debate entre hablar con el juez y contarle lo que ha descubierto o respetar el deseo de la mujer.

Con el paso de los años, un Michael ya adulto y con una vida hecha –y también deshecha, hay que decirlo- vuelve a leerle a su amor de la juventud, pero esta vez a la distancia.

Mi primer acercamiento a esta obra fue a través de la película dirigida por Stephen Daldry y protagonizada por Kate Winslet, David Kross y Ralph Fiennes. En ese momento me gustó el argumento, la manera de referirse a un hecho tan importante de la historia, los sentimientos y emociones que transmitían los personajes. Pero claro eran tres actores llevando adelante la vida de dos personajes.

La novela me gustó menos. Está bien escrita –no podría afirmar lo contrario-, la historia es la misma -fue respetada a rajatabla lo cual no es lo habitual-, pero quizás el hecho de haberla visto previamente representada en la pantalla grande, le haya quitado parte de la emoción y de la indiscutible tensión que tiene esta historia.

Por esto es que prefiero no leer una obra luego de haberla visto adaptada al cine (aunque hay honrosas excepciones, la mayor parte de las veces quedo defraudada). No sólo me resulta imposible imaginarme a los personajes –ya que tengo el rostro de quien lo interpretó clavado en las pupilas- sino que además no puedo dejar de comparar ambas expresiones y eso me dificulta entablar una relación profunda con el libro.

1 de agosto de 2010

Lecturas de julio: cero

El mes de julio no fue productivo en el tema lecturas como lo había previsto. Ni siquiera logré organizar un reto propio como el de junio. Entre el trabajo y las vacaciones de invierno con los niños en casa (me refiero a niños en plural ya que a pesar de tener sólo una hija mi casa se convierte en la casa del pueblo y tengo visitas por doquier, lo cual me alegra ya que en la casa de mi madre esto era así: siempre había muchos más de los que viviamos efectivamente en esa casa) el tiempo se volvió escaso.

Por otra parte ya están programadas dos de las reseñas del reto de junio: El lector y Firmin, las cuales saldrán una mañana y la siguiente el próximo lunes. Las otras dos (La ladrona de libros y El librero de Kabul) están en producción. Ya llegan, lo prometo.

Espero que estos meses que quedan del año me den un poco de respiro para poder volver a mis adoradas palabras. Las que leo y las que escribo.

4 de julio de 2010

Libros con libros

Con “El librero de Kabul” finaliza mi propio reto literario: leer cuatro libros cuyos protagonistas sean ellos mismos.

“El lector”, “Firmin”, “La ladrona de libros”. Todos hablan de los libros como salvadores, como el escape perfecto a guerras, tanto internas como externas. Cada uno de los protagonistas –humanos o animales- se encuentra cara a cara con la muerte, la propia, la ajena, alguna más amistosa que otra, y todos toman al libro como escudo para hacerle frente.


En cambio en “El librero…”, los libros son sólo salvación para un personaje, para el resto es sólo una condena a una vida que no desean y que en algunos casos llegan a odiar.

Pero para ninguno de nuestros personajes, los libros pasan con indiferencia por sus vidas, salvación o condena, para todos tienen un significado importante en su realidad.

18 de junio de 2010

José Saramago (1922-2010)

Sólo un pequeño paréntesis en esta pausa que me tomé con Tecleando, para lamentar profundamente la muerte del escritor portugués José Saramago.

Saramago se encuentra entre mis escritores favoritos luego de haber leído Las maletas del viajero, Ensayo sobre la ceguera, Todos los nombres y uno de los libros que sin lugar a dudas releere ya que es de esos escritos que adoré y está en mi lista de preferidos: El evangelio según Jesucristo.

Tenemos la suerte de que haya sido un autor prolífico y que tengamos muchas de sus palabras para deleitarnos aunque él ya no esté.

3 de junio de 2010

El extraño caso de Benjamin Button - F.S. Fitzgerald

Benjamin Button se volvió una celebridad por tener el rostro de Brad Pitt. No estoy segura de que Fitzgerald se lo imaginara de esa manera, pero tampoco creo que Robert Redford haya estado en su mente cuando nos describía a Gatsby (aunque entre nosotros, creo que no habrá un mejor Gatsby que Redford).

Dejando de lado el cine (y aquí recuerdo una entrada de lammermor sobre cine y literatura) volvamos al cuento. La ilusión de una joven pareja por la llegada del primer hijo se vuelve un drama victoriano cuando el hijo en cuestión nace con el cuerpo y la mente de un hombre de más de setenta años. A pesar de la negación de Button padre y de todos los artilugios a los que hecha mano, no logra que Benjamin tenga la apariencia ni la mentalidad de un recién nacido. Los osos de peluche lo aburren y el cigarrillo es su mejor compañía.

Aquí comienza una historia que en lugar de avanzar retrocede, una vida vivida al revés de lo que estamos acostumbrados, comenzando –oxímoron mediante- al final.

Con un final dramático, que deja –o al menos lo hizo conmigo-con una sensación de vacío aunque uno lo conoce desde la primera palabra, Fitzgerald le da una vuelta de tuerca a la vida cotidiana, a la vida de cada uno de los mortales, mostrándonos, de una manera fantástica e irreal, un nuevo punto de vista desde donde encarar la existencia.

2 de junio de 2010

PaperBlog

Nos invitaron a ser parte de PaperBlog, por lo que desde hoy también nos encuentran ahí.

1 de junio de 2010

junio

Comienza un nuevo mes y con él nuevas lecturas (aunque Bartleby...sigue acompañándome...¿será este un libro con maleficio, que no puede terminarse, que se niega a ser abandonado y que uno -como lector- "preferiría no hacerlo"?).

Al rescatar de un estante a Firmin -de Sam Savage- para al fin sacarlo de la lista de pendientes, se me ocurrió destinar este último mes de la primera mitad del año a libros que tienen a otros libros como protagonistas. Libros, bibliotecas y librerías como parte fundamental de la historia o como escenario de historias de vida.

Por el momento elegí para las lecturas de junio cuatro historias que están en mis estanterías: Firmin - Sam Savage, El Lector - Bernhard Schlink, La ladrona de libros - Markus Zusak y El librero de Kabul - Asne Seierstad.
Veremos cómo marcha.

27 de mayo de 2010

Seda - Alessandro Baricco

Herve Joncour tiene, aparentemente, su destino sellado: el ejército es su vida, para orgullo de su padre. Pero Badoliou está acostumbrado a torcer destinos y Joncour verá como los gusanos de seda serán la causa del gran vuelco de su vida. De toda su vida.

Badoliou es un empresario de la seda, quien llega a Lavallodid para instalar una hilandería, la cual no genera la confianza necesaria en las autoridades del pueblo. Hasta el día en que el empresario llega a la oficina del intendente con mucho dinero, y, como ya decía Napoleón Bonaparte hace muchos años, todo hombre tiene su precio.

A partir de ese momento los gusanos de seda y el Japón serán parte de la vida de JH, quien se dedicará a viajar clandestinamente al país oriental a traer de contrabando huevos de este tipo de gusano. Hari Kei será su vendedor, un hombre enigmático que posee entre otras “cosas” una joven esposa, extraña y silenciosa, dueña de ojos occidentales en un lugar donde Occidente no existe.

La vida de Joncour estará, a partir de su primer viaje al “fin del mundo”, dividida en dos: una tranquila y burguesa, con una esposa y una casa con jardín, y otra basada en la aventura, el peligro y la clandestinidad.

Con una narración sutil y exquisita, Baricco nos permite ser testigos de la vida de tres personas encerrados en una vida definida y determinada por otro, tres almas enjauladas, al igual que los pájaros exóticos que en algún momento son liberados, pero, a pesar de intentarlo, estas tres almas no logran escapar de sus cadenas.

Seda tiene múltiples interpretaciones, tantas como lectores, es de esas obras que no dejan indiferente a quien se acerca a ella. En muy pocas páginas despierta pasiones, provoca una infinita tristeza, enamora y genera odios.

Es un libro que recomiendo sin dudar, sabiendo que no todos llegarán al final con placer y que más de uno me recriminará la sugerencia, pero también sé que aquellos que logren encontrase con el alma de estos personajes, podrán colocar a Seda en el estante de sus libros favoritos.

8 de mayo de 2010

Por la web

Por qué todos quieren ser Lorri Moore, semblanza de la escritora norteamericana en Crítica.

En Mirando las Musarañas, un muy buen capítulo del prograna La vida según Galeano, hablando de mujeres.

Pacho O´Donnell habla de sus cuentos y del proceso de escritura en ADN.

Literatura árabe sub 40 en Ñ.

También en Ñ, homenaje a Tomás Eloy Martínez.

30 de abril de 2010

Seda - Alessandro Baricco (empezando)

Son numerosas las cosas que hacen que me decida por un libro o por otro a la hora de sentarme a leer. En estos momentos tengo unos diez libros esperándome, y tengo varios dias en los que -por no tener la cabeza puesta en su justo lugar- no me decido por uno ni por otro. Pero hoy ocurrió algo que me hizo decidir: una entrevista radial a Alessandro Baricco hizo que tomara de esa pila Seda.

Numerosos comentarios lo hicieron llegar a mi lista de por leer, hoy lo tengo entre manos para comenzar a conocernos.